02/09/09
Taxi Buenos Aires
No viajo en taxi muy a menudo, un lujo que pocas veces me puedo permitir. Suelo viajar en colectivo, en subte, a pie si la distancia es menor a veinte cuadras. En Buenos Aires, decir que algo queda a dos kilómetros, en realidad es afirmar que no está demasiado lejos; en Valencia, esa es ya una distancia considerable. En las ciudades, según su tamaño, las distancias son siempre relativas, más grandes o más pequeñas, siempre en relación con el terreno abarcado por la misma ciudad.
Un día, a principios de junio, en que tenía algo de prisa tomé un taxi para ir de Flores a Chacarita, un trayecto que normalmente hago en el 44 o, si tengo tiempo y ganas, a pie. Normalmente, los taxistas, llevan una copia de la licencia colgando de la parte trasera del asiento del conductor, para que el pasajero pueda ver, supongo, que viaja con un chofer legal. En ese taxi que me llevaba a la Chacarita, me fije, pero sin voluntad de hacerlo, casi como un acto reflejo de lector empedernido, en el apellido del taxista, que me llamó la atención: Malamud. Y lo hizo por el escritor judío norteamericano, Bernard Malamud, del que leí un par de libros hará un montón de años. Pensé que era extraño esto del destino de los emigrantes; unos Malamud emigran a Norteamérica y otros a Sudamérica, un Malamud es escritor y otro es taxista, como habrá otros que son médicos, mecánicos, libreros o distribuidores de café por los bares de alguna ciudad de provincias. Yo, una especie de emigrante perpetuo, que ya nació en el exilio—aunque no es lo mismo un emigrante que un exiliado—que he vivido en varios países, y dentro de ellos, en muchas ciudades, siempre he sentido una especie de reverencia o fascinación por este fenómeno, se dé por razones económicas, polítcas, por guerras o simplemente por ganas de ver mundo.
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No recuerdo ya cuando empecé mi primer cuaderno, en el sentido de lugar donde llevar el diario de la vida diaria creativa. Sería a principios de los ochenta. Así que tendré unos 25 años de cuadernos, y se puede decir que soy un usuario con experiencia. (Iba a decir “usuario experto”, pero no creo que sea verdad).

