tema: Cursos

En febrero


Un recorrido por la historia del collage, desde el cubismo y el dadaismo hasta el presente, investigando cómo funciona el collage como técnica y como manifestación cultural en distintos medios: en el arte, la literatura, el cine, la música, la publicidad, internet, y cualquier otra posibilidad que se nos ocurra.

Lo que toca explorar


El otro día fui al consulado a renovar el pasaporte. Contra lo que me esperaba, fue un trámite indoloro, rápido. Pero pasó algo que me llamó la atención. Al principio, la persona que me atendió no me trató demasiado bien, se impacientaba a cada momento, se enojó cuando le dije que no tenía las fotos. Fui a hacérmelas en un sitio a pocos metros del consulado. Cuando volví, la persona de la ventanilla había cambiado su tono para conmigo. Algo había pasado en el interín: había leído los documentos que le había dejado. Creo que ahí lo único más o menos fuera de lo común era mi profesión: poeta. ¿Me habrá tratado mejor por eso?

Cuando salí del consulado, venía pensando en esto. Antes, en ese tipo de formularios, ponía que era escritor. ¿Falsa modestia? En realidad, no soy escritor, soy poeta. La diferencia entre uno y otro es abismal.

Hay dos tipos de escritores: los analistas y los narradores. Los analistas escriben ensayos, textos académicos, informes, manuales y otras prosas que describen o examinan una situación u objeto. Los narradores escriben novelas, cuentos, guiones de cine y televisión, a veces teatro, también software—los principales formatos narrativos en nuestra cultura.

Para los escritores el lenguaje es una herramienta que sirve para producir otra cosa, como la cámara en el cine. Son artesanos. Sólo cuando sus obras abordan problemas cercanos a los de la poesía los llamamos artistas.

Para el poeta, el lenguaje puede ser una herramienta, pero su trabajo consiste en problematizar las herramientas que utilizamos para abordar la realidad. El poeta es un artista. La diferencia entre artista y artesano es precisamente esta de la problematización de los medios que utilizamos para tratar la realidad. El artista cuestiona.

El poeta problematiza el lenguaje. Busca sus límites, los explora. Llega a ellos como desde afuera. El escritor es un nativo de la lengua, el poeta es un extranjero en su propia lengua, como también lo puede ser el tipo de escritor que marcamos como artista.

(Algunos escritores de software han querido compararse con los artistas. Me parece que tienen razón en hacerlo, si su trabajo consiste en cuestionar nuestra relación con lo que nos rodea. Pero serán artistas de verdad cuando empiecen a cuestionar la idea de software, de código, y hasta de computadora y computación que son sus medios.)

El poeta debe abarcar el lenguaje más allá y más acá de la escritura. Debe utilizar todos los medios a su alcance, para problematizar el lenguaje, claro, pero también el medio que se está utilizando. Puede utilizar, por ejemplo, el habla, la música, el ruido y la canción; el video y el audio; la performance; la instalación; la muestra de artes visuales; el libro y la revista (en papel y electrónicos); los distintos medios que ofrece internet (blogs, twitter, facebook, youtube, mail): todo lo que tenga a mano y de una forma u otra constituya lenguaje o un vehículo para el lenguaje.

Clínica y crisis


Me ha llamado la atención que varios de los artistas que se han interesado por la Clínica de arte contemporáneo (arranca el 7 de abril) comentaran que se encuentran en un impasse; algunos incluso han utilizado la palabra “crisis”.
Confío en poder ayudarles: nada me atrae más que esta clase de problemas: el proceso creativo sus accidentes, azares, hallazgos y epifanías. El primer día asignaré la lectura de un panfleto contra el idealismo y, digamos, a favor de la realidad, del mundo en sí (en COZA nos consideramos fans de lo real).
Richard Prince, artista neoyorkino que trabaja con fotografía, dijo algo así como que “lo normal es el nuevo efecto especial”. Puede que esto esté un poco pasado de moda (como si las modas nos importasen tanto), pero es un punto de entrada al proceso en crisis—una forma de encuentro apasionado con lo real.
¿Y no estamos, a trancas y barrancas inventando un nuevo real? ¿No sentimos en nuestras vidas cotidianas el desorden de un mundo del que ha desaparecido la autoridad? ¿No es nuestro trabajo como artistas adentrarnos en esa selva, ese desierto, ese mar y explorarlo, ver qué y cómo se puede construir ahí?
Desde mi trabajo me hago estas preguntas cada día, y evidentemente las examinaremos, como grupo, en la Clínica. Luego, a nivel individual, las abordaremosdesde la obra o el proyecto de cada artista. Este trabajo, más detallado, de uno a uno, es lo que termina por redondear el sentido de la Clínica—las intensidades intelectuales, emocionales y técnicas que quiero provocar.

El Cuerpo sin Órganos (en 4 sesiones)


A partir de la semana que viene daré un breve seminario sobre el CsO. Será los lunes en La Plata y los jueves en Buenos Aires (Palermo).


En él dormimos, velamos, combatimos, vencemos y somos vencidos, buscamos nuestro sitio, conocemos nuestras dichas más inauditas y nuestras más fabulosas caídas, penetramos y somos penetrados, amamos.
—Gilles Deleuze + Félix Guattari, Mil mesetas


El Cuerpo sin Órganos, sentido, pensado por Antonin Artaud, es uno de los elementos clave de Mil mesetas, un libro fundamental. Pero, ¿a qué apunta un CsO? ¿Cómo hacerse uno, cómo experimentarlo? ¿Cómo se desorganiza un cuerpo y por qué habría de hacerlo? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder.

INFORMACIÓN:
(Para dudas y más informes,
utilizar el formulario de contacto de este blog)

BUENOS AIRES
LUGAR: Departamento único
DIRECCIÓN: Guatemala y Uriarte
HORARIO: Jueves 19-21 hrs
INICIO: 15 de noviembre
FINAL: 6 de diciembre
DURACIÓN: 4 semanas
(Cupo limitado)

LA PLATA
LUGAR: La Fabriquera
DIRECCIÓN: 46, nº943 e/ 13 y 14
HORARIO: Lunes 19-21 hrs
INICIO: 12 de noviembre
FINAL: 3 de diciembre
DURACIÓN: 4 semanas
(Cupo limitado)

Seminario sobre el cuerpo


LUGAR: Departamento Único
DIRECCIÓN: Triple esquina Guatemala/Uriarte/Darregueyra (Palermo)
HORARIO: Jueves 19-21 hrs
INICIO: 20 de septiembre
DURACIÓN: 12 semanas
ARANCEL: 180 $ por mes
INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES: rocolom (arroba) gmail.com
(Cupo limitado)

¿Qué sabemos del cuerpo? Lo que pensamos, lo que sentimos, lo que alguien nos cuenta de su cuerpo, el contacto de un cuerpo, el nuestro, con otro. ¿Sabemos leer el cuerpo? Muchos filósofos han abordado el cuerpo, sabiendo que no sólo por el espíritu se llega a la vida.
Leeremos a Agamben, Artaud, Bataille, Braitotti, Deleuze/Guattari y Serres. Pero también nos interesan poetas y otros escritores y artistas. Exploraremos algunas instancias del cuerpo en el arte contemporáneo, de la pintura a la performance.

Un seminario sobre el cuerpo


No hace mucho, Laura Valencia, de La Fabriquera, me sugirió que ideara un curso, una serie de lecturas, en su espacio. El tema sería el cuerpo. Al principio, estaba un poco desconcertado. En los últimos dos años he venido leyendo con mis alumnos algunos de los textos filosóficos más importantes de los últimos 50 años, siempre desde el punto de vista de un poeta y hombre de teatro, más que el de un filósofo profesional. En esos textos aparece el cuerpo, claro, pero más que nada, se trata de cuestiones que tienen que ver, por así decirlo, con el alma… con el espíritu. Incluso en Deleuze y en Foucault.

La pregunta que me hice, entonces, y a partir de la sugerencia insistente de Laura, fue: ¿Y si tratáramos el cuerpo con el mismo cuidado filosófico que el espíritu o la mente? Evidentemente, ya vamos al gimnasio y comemos correctamente y hemos dejado de fumar, y todas esas cosas; y en la danza, el teatro, las disciplinas orientales, hemos encontrado formas de tratar y cuidar el cuerpo que antes desconocíamos. ¿Pero qué estamos pensando, cómo conceptualizamos el cuerpo como filósofos, poetas, bailarines, teatreros y artistas?

Esto es lo que pretendo explorar con este seminario. La Fabriquera es una compañía de teatro/danza. Para mí, este seminario es una forma de volver al teatro. Tanto teatro como teoría se derivan de la misma palabra griega: theáomai: “yo miro, contemplo”. Creo que esta exploración del cuerpo, desde el otro lado del cuerpo, será fructífera e intensa. Lo que he estado leyendo para preparala, así me lo indica.

El Club de las Lecturas Difíciles

Un seminario sobre arte maquínico



El año pasado, hicimos un curso de tres meses en el que exploramos algunos textos filosóficos y literarios y algunas instancias del arte contemporáneo en busca del OTRO. Este año, me gustaría explorar el tema de la MÁQUINA.
Haríamos una breve incursión histórica, empezando por los autómatas y los mecanismos de relojería, luego los motores y al fin, las redes, las tres formas de entender el mundo maquínicamente que han predominado desde el siglo XVIII. Pararemos un rato en las vanguardias, para explorar su fascinación con las máquinas. Hablaremos de automatismos en el arte, en John Cage por ejemplo. Miraremos algunas máquinas para crear sonetos automáticos. Visitaremos la Fábrica de Warhol. Caeremos atrapados en algunas teorías de redes. Averiguaremos cómo construir un robot con partes sobrantes de nuestros propios cuerpos. ¡Y muchas cosas más!

Algunas de las lecturas:
-Raymond Roussel, Locus Solus
-José Díaz Fernández, La venus mecánica
-Deleuze & Guattari, “Tratado de nomadología: la máquina de guerra”
-Manuel De Landa, Mil años de historia no-lineal
-Rosi Braidotti, Metamorfosis: hacia una teoría materialista del devenir
-Siegfried Kracauer, “El ornamento de la masa”
-William Burroughs, La revolución electrónica
-Philip K. Dick, Blade Runner
-William Gibson, Neuromante
-Algunas movidas ciberpunk y steampunk
-Fragmentos de algunas películas
-Algunos programas informáticos

Deleuze & Guattari no se equivocan, ni frivolizan, cuando utilizan el lenguaje de las matemáticas para describir situaciones humanas, vitales y sociales. Una máquina abstracta, por ejemplo, es un mecanismo matemático capaz de ser encarnado en muchos mecanismos físicos. Esto está en la vanguardia científica, en la filosófica y llegando a la vanguardia artística. Las singularidades, que en Deleuze resultan tan importantes, cobran otra dimensión cuando las entendemos como umbrales de transición en los que la materia pasa del caos al orden en un proceso de autoorganización.

El azar en el arte (seminario)



Este martes, 8 de noviembre, a las 19h. y en la Barraca Vorticista, arranco con un nuevo seminario. Espero que les interese y puedan venir. ¡Prometo que nos reiremos bastante!

(Nota: la R en el cartel quedó así por error, por casualidad, por azar. Me gustó y la dejé. También hablaremos sobre el dejarse llevar por las cosas que ocurren durante el proceso creativo, sobre el no querer controlarlo todo. Esas cosas.)