tema: BiPA / RaCMo

Anti-belleza de los libros


Lo que sigue es parte de una conversación por chat con Andrea Suárez Córica, poeta y artista, constructora de libros.

RC: Tenía dos cosas más de metal para ti, pero las voy a usar: una para el nuevo libro, la otra como contrapeso para el transformador eléctrico de mi ordenador, que está fallando.

ASC: Contrabando de contrabando, ¡no vale!

RC: Sí, sí, todo vale. ¡Esto es arte contemporáneo!

ASC: Lo que yo hago, ¿intenta serlo? ¿O ya lo es? ¿O qué sería?

RC: Sí, lo es. Aunque tengo que convencerte de que abandones tu buen gusto formal.

ASC: Algo ligado a la belleza, ¿no? A eso te referis, a la perfección, lo prolijo…eso es notorio en el libro de los recuerdos, y, creo, un poco menos en el de la gramática del embalaje.

RC: Sí. El problema es que ya hay mucha belleza en el mundo, mucho objeto bello, desde cafeteras hasta casas y autos, con el agravante de que el prestigio social de esos objetos es mucho mayor. Entonces, si el arte es siempre un acto social, ¿por qué no llevarlo por otro lado?

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El Carrito Cacerolero


La BiPA/RaCMo tuvo el honor de presentar, anoche en el CCEBA, su nuevo carrito de protesta ciudadana.

Es un carrito que sirve para protestar dando cacerolazos desde el balcón de casa. Incluye mini-parrilla, mini-bar y mesa extensible que sirve para invitar a los amigos a tomar algo o para planchar una camisa (en el interior lleva también una plancha). Los artilugios caceroleros van a pilas, con lo que uno se puede quejar incluso de algún corte de luz. También lleva, en el frente una linterna de leds, que sirve para enviar mensajes por código morse a los vecinos de enfrente.

Se puede pintar de distintos colores, según el partido político de cada quien:

(texto completo...)

Libros encadenados


Presentación de la BiPA/RaCMo




La Biblioteca Popular Ambulante / Radio Comunitaria Móvil (BiPA/RaCMo) es una máquina de afectar los cinco sentidos. El oído, por medio de la radio, la música, las performances poéticas; la vista, por medio de los libros (construidos con los desechos, encontrados en la calle, de múltiples discursos: toda esa intensidad de la comunicación que forma una gran ciudad) y el carro en sí; el tacto, por medio de la madera, el papel, las texturas. Pronto, también afectaremos el gusto y el olfato, una vez incorporemos la cocina de campaña al artefacto. En las próximas semanas, o meses, encontraremos un día para sacar la BiPA/RaCMo al patio de la Casa del Bicentenario, y nos pondremos a cocinar para todo el que quiera venir a comer, a charlar, a inventar nuevas formas de utilizar esta máquina.

Porque se trata de una máquina; de una especie de hardware del cual nosotros (sus constructores) seríamos el software inicial… dígase, el sistema operativo. Manuel De Landa explica que en una máquina de guerra, el soldado es el software. Deleuze y Guattari puntualizan que una máquina de guerra no tiene como función principal la guerra, sino la afectividad. Más que de guerra, entonces, la BiPA/RaCMo es una máquina de generar afectos en/hacia/para/desde nosotros y los otros. Pronto, conforme vayamos poniendo en marcha esta máquina de los afectos, incorporaremos el trabajo, las ideas, la creatividad de muchos otros artistas, poetas y músicos. Y, claro, también las de otras personas que se vayan acercando.

Este encuentro con los demás resulta fundamental para nosotros y nuestro trabajo. Por eso la BiPA/RaCMo tiene ruedas: no se trata de que vengan a vernos, sino de ir nosotros a verlos a ustedes. Ahora, la BiPA/RaCMo permanece estacionada en la Casa del Bicentenario, que se convertirá en algo así como nuestro centro de pruebas durante los próximos meses. Después, saldremos a la calle. La BiPA/RaCMo forma parte de una coalición de proyectos titulada El Gran Aula (junto con A77, Maquila y el CheLA) que tiene como función precisamente salir a la calle a encontrarse con los demás. Esto ocurrirá, por lo general, en Parque Patricios y otras zonas del sur de la ciudad.

Por ahora, hemos puesto en circulación una convocatoria para que nos envíen obras visuales y/o poéticas, que luego serán traducidas por músicos, y otros artistas, en sonidos. Con el material que vayamos recibiendo y las partituras que vaya generando, estamos armando un gran libro y un archivo de obras sonoras. Se puede ver algo de esto ya, este primer día de la puesta en marcha de nuestra máquina, pero aún falta que se den estos encuentros que son tan importantes para nosotros y para la BiPA/RaCMo. Sin ellos, ésta no tiene sentido, no puede ser considerada una obra de arte.

Todo esto que prometemos apenas arranca. Esta es la primera aparición pública de la BiPA/RaCMo, todavía tan aseada y bonita. Eso cambiará, para bien, con el uso, el desgaste con la puesta en acción, los encuentros, las manchas de comida, el traqueteo de la circulación por calles adoquinadas, y el tiempo. Las máquinas son para usarse y ésta se usará.

Leonello Zambón / Roger Colom

¡PRIMICIA!

PRIMERAS FOTOS DE LA BiPA-RaCMo A PUNTO DE SALIR DEL TALLER

La BiPA-RaCMo en medio del quilombo del taller

Con los cajones arriba, lista para ser transportada. Llevará también un cajón con el transmisor de radio en el espacio cerrado que hay debajo de la torre.

Con los cajones abajo. En ellos irán los libros. Al bajarlos queda un espacio de trabajo diáfano.

No salgo en esta foto por presumir (bueno, un poquito), sino por mostrar la escala del bicho.

BiPA+RaCMo CONVOCAN/////


BiPA (biblioteca popular ambulante) y RaCMo (radio comunitaria móvil) son parte de El Gran Aula, proyecto que incluye una serie de equipamientos móviles para desarrollar actividades en el espacio público. Actualmente estamos trabajando junto a a77 y Paola Salaberri en el CHELA construyendo parte de esta infraestructura nómade, que recorrerá en principio los alrededores de Parque Patricios organizando talleres, recitales, transmisiones y encuentros en la calle.

El 25 de abril inaugurará una muestra en la Casa del Bicentenario en donde presentaremos una versión mutante de la BiPA que incluirá provisoriamente un transmisor de radio, una antena, una serie de receptores y algunos libros instantáneos. La intención es montar un archivo de obras sonoras para radio (de partituras, obras gráficas y audio) y una serie de presentaciones en vivo de estas obras que serán transmitidas por la radio. El archivo y las obras se irán incrementando y desarrollando mientras dure la muestra. Contamos con la colaboración del Ciclo Curados de Espanto de FM La TRIBU, que nos propuso generosamente incluir en el archivo de la BiPA la serie de poemas visuales y sonoros que actualmente están grabando a partir de interpretaciones de artistas especialmente convocados y transeúntes ocasionales.

Nos gustaría ampliar este archivo y proponer contenidos a partir de multiplicidades y cruces, ¡es por eso que los convocamos! La convocatoria no es exclusiva para artistas sonoros, sino para todo aquel que le interese una instancia de traducción poética de algún tipo: gráficos, partituras, textos o sonidos. Ya que hay poco tiempo hasta la inauguración, proponemos a todo el que quiera participar hacerlo de una forma bien concreta y simple enviando una pieza gráfica de algún tipo, que funcione como punto de partida para construir una partitura y luego traducirla a una pieza sonora radiofónica. Las piezas podrán seguir desarrollándose una vez montada la BiPA/RaCMO. Se programarán fechas de presentaciones en vivo que a su vez serán transmitidas por la radio y pasarán a formar parte del archivo sonoro.

I N S T R U C C I O N E S p a r a p a r t i c i p a r / / / / /

Enviar la pieza gráfica (en lo posible antes del 23 de abril, luego seguiremos recibiendo, pero si lo envían rápido llegamos a montar el libro para la inauguración) en un archivo pdf, Word, jpg o una pieza en papel original, fotocopiado o impreso. Hecho en la compu, a mano o utilizando cualquier técnica.

En papeles de cualquier tamaño, con objetos bi o tridimensionales (o no).

Los no-artesanos de la BiPA organizarán todos esos papeles, escritos, imágenes, todas esas partituras, en hojas A3.

Con esto haremos un libro de partituras que entrará formar parte (ejemplar único) de la BiPA/RaCMO y circulará por donde haya que circular.

Una vez terminada una hoja A3, el partituriento siempre tendrá la posibilidad de seguirla interviniendo según los cambios que se den (o no) en la obra sonora y/o gráfica.

Se organizarán presentaciones en vivo a partir del material enviado, quien quiera participar con una perfo podrá aclararlo al enviar la data, así podremos organizar una programación: La BiPA/RaCMO cuenta con un transmisor de radio, antena, una potencia, una mixer y una serie de receptores de audio. Pueden consultarnos por otros equipos para utilizar en las performances (contamos también con algunos reproductores de cinta abierta, instrumentos autoconstruidos, tal vez llevemos el piano fantasma y otros cachivaches)

Se puede enviar un gesto mínimo, no hace falta completitud. Se trata de producir puntos de partida.

Este miércoles en Telefónica

(Buenos Aires)

Aparecen algunos libros de la Biblioteca Popular Ambulante en este trabajo de Leonello Zambón. Muy potente.
Estoy terminando un libro especialmente para esta instalación.

La papa oficial de la BiPA


Hay que dejar que las ideas florezcan. —— Ramiro Cabana



{Las fotos son de Maite Rodríguez; la gata es Miti, heroína de mil aventuras, y ahora, en el otoño de su vida, de mil siestas}

Primer plano oficial de la BiPA


¡Ya lo tenemos! El primer intento de plasmar en papel las ideas que me han estado rondando por la cabeza en cuanto a lo que sería el carro de la BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE.

En lo alto de la parte alta, a la izquierda, ahí va el águila imperial (probablemente habsbúrgica) en homenaje a Marcel Broodthaers. La ametralladora calibre 50 es un homenaje al presidente de turno en EEUU y a Tom Sachs, otro gran héroe de quienes hacemos la BiPA.
Los cuatro rectángulos que se ven en las cuatro esquinas del rectángulo más grande son las patas plegables de la mesa desplegable que va de ese lado del carro, el lado de la biblioteca. La cocina va del otro lado y no se puede ver desde este ángulo. Entre biblioteca y cocina habrá un espacio para el operador de la ametralladora calibre 50.
La banderita irá en una especie de antena o asta flexible y, además del logo de la BiPA, llevará el lema COMER O MORIR, simultáneamente patriótico y gastronómico. Como debe ser.

Los libros de la BiPA


Nada es definitivo. Por ahora. —— Ramiro Cabana

En la realidad, afuera, en el mundo, en las librerías, en las bibliotecas personales, institucionales y/o públicas, hay toda clase de libros. En la Biblioteca Popular Ambulante, no.

Me gustaría que hubiera toda clase de libros, pero entonces la BiPA sería una biblioteca ambulante más y nada más. Por lo tanto, debe contener libros de un tipo en particular. O de un tipo de tipos.

Por ejemplo: libros que capturen lo real, objetos de la realidad, en toda su crudeza; tratándolos, purificándolos, ordenándolos y clasificándolos lo menos posible.

Por ejemplo: libros que surjan de manera natural (si hacer un libro es natural) de mi vida diaria, de mis apuntes, de mis trabajos, mis listas, mis lecturas, mis escrituras. Aquí también hay lo real presentado con el menor tratamiento posible.

Por ejemplo: homenajes a mis escritores y artistas favoritos. Esto es un poco raro porque implica tomar elementos, técnicas, tácticas de los primeros dos ejemplos y utilizarlos para envolver la obra de otros. Obra que ya pertenece a la realidad, claro, sin olvidar que la realidad también tiene un nivel que es puramente imaginario.

Por ejemplo: libros hechos por otros, pero siguiendo algunas directrices de los primeros tres ejemplos de esta serie. Hasta ahora sólo tengo uno, de Gemma Peris.

(Algunas personas han expresado, quizá con excesivo énfasis, su deseo de construir algún libro para la BiPA. Esto ha servido para que las borre para siempre de la lista de posibles autores. Creo que el libro, de haberlo, tiene que surgir de una conversación, espontáneamente, casi como por accidente, o por sorpresa. ¡Como un susto! Así es como vienen las ideas más interesantes. Y respetar el orden (no siempre natural) en que las cosas aparecen, no forzarlo, es una de las principales directrices de la BiPA.)

La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE


La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE (BiPA) es el trabajo a corto, medio y largo plazo en el que estoy trabajando. Dicho de otro modo, este es el proyecto en el que estaré desde hace un par de meses hasta que me muera. Si lo hago bien y tengo mucha suerte, continuará. Si no, pues no sé, tampoco es que me vaya a dar mucha cuenta.

La idea surge de la “Expedición”:http://artexpedicionario.blogspot.com/—de llevar la “cultura” o la vida o el negocio en un carro, tirado de una bici. Quiero producir una especie de nomadismo cercano, un ambulantismo, un deambulantismo, una forma de pasear como extranjero en cualquier lugar (dar una vuelta a la manzana donde vivo, por ejemplo) y aportar algo a la conversación pública en ese sitio. Esa conversación puede ser que la gente pasa por ahí y normalmente no se detiene (porque hay prisa o miedo o aburrimiento o no hay nada), y darle un motivo para detenerse y ver algo, aprender algo, enseñar algo y ¡hasta meterse un buen plato de lentejas entre pecho y espalda!

(No sé por qué, pero hoy me levanté con ganas de escribir eso de “entre pecho y espalda” en algún texto). (Misión cumplida).

La BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE (BiPA) consiste de un carro tirado por bicicleta que contiene una biblioteca de 500 volúmenes en principio hechos por mí. No es tan difícil hacer un libro, lo peor viene antes de empezar, cuando no se te ocurre de qué coño podría tratar el bicho. En fin, 500 libros que circulen por la Ciudad y el Conurbano de Buenos Aires. Quiero que la BiPA se detenga en plazas y ferias y se ofrezca como lugar para leer, o charlar y en ocasiones, para comer. Porque también me parece importante que espíritu y cuerpo se alimenten simultáneamente. Hay que ser un poco equilibrista con eso.

Además, si ofreces comida, la gente viene. Siempre pasa. En el Recoleta, cuando mostramos la oficina de la Expedición, cocinamos y la gente se puso a la cola inmediatamente. ¡No hubo ni que decírselo!

El carro apenas está siendo diseñado en la parte del cerebro (el mío, en este caso) que diseña cosas. Pero me gustaría que llevara incorporadas las mesas, plegables y desplegables sobre el territorio que en su momento la BiPA vaya ocupando. Con espacio para guardar todo el equipo de cocina, o de camping o el instrumental que haga falta. Y con alguna forma de transportar sillas plegables, también desplegables, o banquitos, o algo para sentarse. Que sea un carro multiactividad con todo perfectamente guardable para emprender el camino (la huida) (la línea de fuga) en cualquier momento.

También, ya que estamos con lo de los libros y la comida, me gustaría que amigos escritores y poetas (y también otros que no son amigos, o que no conozco) vengan y lean sus trabajos, o den alguna conferencia o un mini-taller de escritura, o armen un debate sobre un tema que importe. Cosas que hagan que la gente se acerque. Alguien puede venir y dar una clase de cocina. La idea de la BiPA es producir un espacio cultural instantáneo y portátil.

Sobre los libros y el criterio de su construcción escribiré más adelante.

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