tema: Arte

Land Art y otros animales preferidos


Leonello Zambon y yo conformamos el equipo COZA, una forma de mantenernos en conversación constante y un espacio en el que podemos construir juntos, aunque cada uno tenga su propia obra. Nuestros intereses artísticos y nuestras formas de trabajar recorren territorios distintos, pero colindantes, es este espacio fronterizo el que llamamos COZA.
Lo que sigue es un intercambio de mails, estando Zambon en Montevideo y Colom en Buenos Aires.

LZ: Desde el balcón de acá se ve esto:

Alta coreografía de máquinas, humanos, madera, metal, hormigón. Todo lo que apuntala y hace posible la construcción es a su vez un conglomerado de arquitecturas anexactas, construidas a través de aproximaciones, tanteos, montajes de materiales extraños entre si, violencias sobre el territorio, marcas y mediciones. La colisión entre la idea y el terreno es en este caso extremadamente violenta. Creo que no me había dado cuenta que los edificios comienzan como ruina. No es que acaban allí. Mas bien, luego de su vida útil, retornan a un estado inicial como ruina. Excavación arqueológica para encontrar un monumento (o construirlo, da igual).

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Clínica y crisis


Me ha llamado la atención que varios de los artistas que se han interesado por la Clínica de arte contemporáneo (arranca el 7 de abril) comentaran que se encuentran en un impasse; algunos incluso han utilizado la palabra “crisis”.
Confío en poder ayudarles: nada me atrae más que esta clase de problemas: el proceso creativo sus accidentes, azares, hallazgos y epifanías. El primer día asignaré la lectura de un panfleto contra el idealismo y, digamos, a favor de la realidad, del mundo en sí (en COZA nos consideramos fans de lo real).
Richard Prince, artista neoyorkino que trabaja con fotografía, dijo algo así como que “lo normal es el nuevo efecto especial”. Puede que esto esté un poco pasado de moda (como si las modas nos importasen tanto), pero es un punto de entrada al proceso en crisis—una forma de encuentro apasionado con lo real.
¿Y no estamos, a trancas y barrancas inventando un nuevo real? ¿No sentimos en nuestras vidas cotidianas el desorden de un mundo del que ha desaparecido la autoridad? ¿No es nuestro trabajo como artistas adentrarnos en esa selva, ese desierto, ese mar y explorarlo, ver qué y cómo se puede construir ahí?
Desde mi trabajo me hago estas preguntas cada día, y evidentemente las examinaremos, como grupo, en la Clínica. Luego, a nivel individual, las abordaremosdesde la obra o el proyecto de cada artista. Este trabajo, más detallado, de uno a uno, es lo que termina por redondear el sentido de la Clínica—las intensidades intelectuales, emocionales y técnicas que quiero provocar.

Dos instantes del Inconsciente Mural


Lo que faltaba


No hacía falta, por supuesto, pero no importa: he abierto otro blog. Se trata de REVISTA, el órgano de difusión de la BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE, y el espacio desde donde se difundirá toda la propaganda oficial de esta (a menudo poco) interesante institución post-cultural.
(Por cierto, lo de “post-cultural” no es una broma, sino un comentario sobre la sociedad en la que vivimos. No lo voy a explicar demasiado, pero la idea de cultura, e incluso la de Cultura, pertenece a un proyecto social que ha pasado a mejor vida, el de la Edad de las Luces, o de la Razón. Lo de que sea poco interesante, tampoco es broma; en otras palabras, es tan interesante como puede llegar a ser (o no) cualquier proyecto posterior a lo que, por pereza, seguimos denominando “cultura”. Y no es que yo lamente el fin de esa “cultura”; cuando nací, en 1964, ya había comenzado ese fin, por lo que me crié y eduqué y he trabajado siempre dentro de sus parámetros. (Por favor, no confundir post-cultural con posmoderno, aunque eso que llamamos “posmoderno” sea, efectivamente, la manifestación más vital de los testigos y primeros practicantes de este fin de la cultura.) Como prueba de dicho fin, me gustaría dejar claro que lo mejor que podemos decir de la post-cultura en la que vivimos es que resulta interesante, y en realidad poco más.)
(Otro por cierto: el fin oficial de la cultura y la Cultura se dio en 1945, con la divulgación de las imágenes de lo que pasó en los campos en Europa. Por eso Adorno se preguntaba si sería posible seguir escribiendo poesía; el tío seguía pensando en términos culturales, o Culturales. Evidentemente, no se dejó de escribir, más bien se escribió muchísimo más de eso que aún seguimos llamando, por pereza, “poesía”.)

Merchandising


Un poco de claridad, espero


La muestra de la Biblioteca Popular Ambulante se inauguró el sábado. Muchos de los libros y hasta el gran carro de la BiPA se han visto ya en otras exposiciones, pero esta es la primera vez que están juntos todos los elementos y se puede ver cómo funcionan entre sí. Más de dos años de trabajo casi obsesivo tratando de crear una idea de Buenos Aires a través de su basura, de lo descartable, de los discursos que recorren las calles en busca de nuestra atención como parásitos en busca de huésped.

Esta oportunidad de ver todos los elementos de la BiPA desplegados aún no me ha permitido verlos funcionar entre sí. No he tenido tiempo. Y estoy tan acostumbrado a verlos que ya no los veo. Que otras personas sí los vieran, que para ellas fuese algo nuevo y distinto, me ayuda principalmente a entender que la cosa funciona, que tiene una potencia que va más allá de mí o de mis ideas. Me ayuda a borrarme como sujeto, desaparecer, y a ceder ese lugar de sujeto (y no de objeto) a la BiPA y los libros. Eso lo agradezco. Ahora yo ya no estoy ahí: está la BiPA con todo su ruido.

Alguien dijo que estos libros funcionan como poemas, algo que me borró ese extraño sentimiento de culpa que no sé si otros atraviesan, el de que lo que uno hace no quede lo suficientemente claro. En cualquier búsqueda artística, me parece, la claridad debe ser un valor fundamental. Si a partir de ella se da algún tipo de complejidad, entonces podemos empezar a hablar. No sé si la BiPA es compleja, pero creo que ha quedado clara.

Hay muchas personas a las que debo agradecer su ayuda durante el proceso de llevar estos trabajos al público. Aquí mencionaré sólo a cinco. Agustina Canosa ha sido infinitamente amable y paciente a la hora de soportar mis largas horas de trabajo y todas las dudas; las conversaciones con ella han sido y siguen siendo, más que potentes, potenciadoras. Leo Zambón ha estado ahí durante largas caminatas por la ciudad, conversaciones, y el montaje final, como amigo y como artista. Karina Carballo hizo el catálogo de la muestra como si se tratara de algo verdaderamente importante, y es que para mí lo es, y ella lo entendió a la primera. Fernando García Delgado no sólo me ofreció la Barraca Vorticista sino que ha estado presente, con su particular alegría, en todo el proceso final. Pep Izquierdo escribió desde Valencia un texto para el catálogo que creo que presenta la BiPA en su dimensión política y social de una manera que la ilumina. Lo que tienen en común estas personas, además de lo mucho que las quiero, es que nunca dejaron de tener fe en este proyecto, y eso me emociona. Gracias.

Otras personas que vinieron a la inauguración mostraron un, para mí sorprendente, entusiasmo. También a ellas les doy las gracias. Uno intenta hacer algo por los demás y siempre se siente salvado cuando esos demás lo celebran. Esta semana publicaré aquí una lista completa de agradecimientos que incluye a todas las personas e instituciones que han tenido algo que ver con la BiPA. Algo que quiero lograr con esa lista es mostrar cómo cualquier obra es siempre colectiva, siempre social, siempre el trabajo de una multiplicidad que multiplica.

La muestra se puede ver martes y jueves de 17 a 20 hrs (hasta el 26 de octubre) en la Barraca Vorticista, Estados Unidos 1614, CABA

Fiebre


Texto de Leonello Zambón para la muestra de la BiPA

Sostengo ahora entre mis dedos EL LIBRO DEL SILENCIO (Con algunos agujeros y rasgaduras). Me lo ofreciste, como ofrenda y herramienta, poco antes que cruzara el río sin orillas. Vas a necesitar tomar notas. Sin embargo me gusta su silencio. No he tomado notas en él. Tacto Silencioso. Agujeros y rasgaduras. Y el plástico con globitos en el interior de las tapas. Me gusta saberlo un lugar. Un lugar adentro de otro. Replegado sobre sí. Y a la vez abierto. Rasgado. Una celda a cada lado del río, en donde recluirse y a la vez explotar hacia el mundo. En eso creo que estamos los dos, no?… Caminando sin parar, como Thoreau. Pero en un Walden de hormigones y mugres, de reflujos imparables y sus reglas mutantes de intercambio. Caminar desde Constitución a Parque Patricios: el Paraíso para la complicidad de nuestras sinapsis. Todo transformado en trabajo. Hay que incluirlo todo. Sexo y trabajo. Los dos lugares posibles. Habitables. El lugar importa. Sí. Porque desde ahí se proyectan los contagios: virus reconfigurantes de nuestro sistema operativo. Somos hackeados por el lugar. Contaminados. Y no podemos pedir, desear, más que el contagio. Todo lo que sucede debe ser incluido, a cualquier precio, en el trabajo que uno está haciendo. Desde esta máxima Benjaminiana, que decidimos convertir en moneda corriente, en el primer café de la mañana, se habita este REGISTRO infinito de las fiebres y los contagios. Una apología irrefrenable al hermoso y valiente vértigo de dejarse recorrer por las fiebres del lugar.

Celda Nº8 EAC, Montevideo/Viernes 13 de septiembre de 2013

El futuro no llega nunca (por suerte)


BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE

Texto de JOSEP IZQUIERDO para la muestra que se inaugura el 28/9

Nada que decir, sólo mostrar

La Biblioteca Popular Ambulante asume la derrota de la ciudad como espacio de autorrealización y libertad, como espacio de la utopía democrática. Pero lejos de pelear por la reversión de una pérdida irreparable, asume que el futuro se construye con los cuerpos que yacen entre las ruinas de ese sueño de redención universal. Se construye con pequeñas victorias que ya estan ocurriendo, aunque en un espacio heterotópico, incluido en el espacio normal de la ciudad, pero sujeto a sus propias leyes, ajenas e incomprensibles a la misma ciudad.

La BiPA es una heterotopía en la que seres humanos, cosas, pensamientos y sueños son exactamente lo mismo, y en la que las leyes que los relacionan emergen del nuevo contexto en que las sirve el recolector poético de material de mundo, los libros de la BiPA. Los libros redistribuyen los cuerpos abandonados a su suerte y los ofrecen de nuevo al mundo liberados de la máscara de lo banal, recuperada así la resistencia que todo cuerpo debe oponer a su observador. Al fin, los cuerpos vencen.

(texto completo...)

La muestra


Cena/Exposición-01


Es una comida, una conversación, una exposición (en más de un sentido). Una vez al mes, Agustina Canosa y Roger Colom invitan a un artista a exponer una obra. El medio lo elige el artista. Sólo el espacio pone límites. La muestra dura sólo unas horas.
Artista y anfitriones invitan a siete personas a cenar y proponen un tema a discutir durante la cena. Dicho tema puede ser propiciado por la obra expuesta o no. La conversación se graba, luego se desgraba. Se reescribe, eliminando nombres, subjetividades. Se publica.
Se trata de un pequeño experimento social, artístico, literario, del que por suerte, desconocemos los resultados.

La primera muestra/conversación tendrá lugar este sábado, 24 de agosto, en La Plata. El artista invitado es Hernán Cédola:

Ingrávido
Óleo y acrílico sobre lienzo
190 × 285 cm.

Instituto Nacional de las Variaciones

Colom: Curador/comisario y esas cosas
Suárez Córica: Artista, poeta y acumuladora de variaciones

Inauguración: Jueves, 6 de junio, 19hrs

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