Especulación


El día de mañana
los correveidiles de este mimbre
guardarán el silencio
en cajones y mochilas llenos de cansancio.

Otros, mejor seleccionados
nadarán en cabelleras frías, diurnas
enredadas en musgo y algas
muchas por estrenar.

La calle de casa desaparecerá
con las muelas de oro, vasos de estaño
algunos globos terráqueos más pálidos
y los gatos.

Los gatos no volverán.
La mujer que los alimenta fallecerá.
Encontrarán víctimas nuevas
y verosimilitud para sus miradas en la noche:

los labios de otra voz que dice Gracias.