Nación


Un dolor de muelas, un silencio.
Palabras como lo que queda
de un cuerpo tras una explosión.
Lenguaje que nos mira
del otro lado
como a través de una vidriera
como a detenidos en comisaría
como peces en acuario
o maniquíes desnudos en escaparate
incompleto
como animales en el zoológico
que se mantiene
sin demasiadas ganas—agotada
su razón de ser.

Un túnel de sílabas sueltas.