Instrucciones para irse


Este es un poema de ocasión, escrito a pedido, y no sé si a medida. La persona que hace tiempo me lo pidió ahora está pasando un momento difícil. No sé si le servirá de algo volver a leerlo, o quizá sí, para reírse como yo me reí cuando lo encontré buscando otra cosa en mis archivos.

Váyase.
Si no se quiere ir, no se vaya.
Si se quiere ir, váyase.
Si se puede ir, vayase.
Si no se puede ir, haga lo que haga
falta para irse, y váyase.
Si se tiene que ir, váyase.
Si le duele irse, váyase.
Si no quiere otra cosa que irse, váyase.
Si no le queda otra que irse, váyase.
Si tiene la opción de quedarse, váyase.

¿Adónde quiere ir?
¿De dónde viene para quererse ir?
¿Qué significa, para usted, irse?
¿Qué significa irse?

Así, que ya lo sabe: hay que irse.
Déjelo todo tal y como está y váyase.
No se preocupe por su ausencia—
usted no estará para notarla.
No lo piense más:
¡váyase!