Espejo sin frente


(Bar antiguo, desafiando nostalgias
son tres los que hablan, ginebra ad hoc
y ríen sin demasiado estrépito.)

Uno: Junto al niño que resultó su propio perro
nos reunimos aquí, ahora, garpando el día
sin mirarlo a los ojos.

Dos: Lo siguiente es pura
superpoblación y celebrarlo por culpa
de la medicina…

Tres: (interrumpiendo) o sus youtubers anexos
al bricolage natural a todo sistema.

Uno: (casi cantando) Cada caja negra en su jardín.

Tres: Eso digo siempre, antes
de que me acusen los contrarios.

Dos: La inundación ya no es lo que era:
una canción remotamente afín
a quien la controla.

Uno: Gratis por ahora, o pirata, se desafina
muy fino tanta hilatura.

Dos: Cuando sea posible/plausible
desde su alquiler en la realidad
y otras inmensidades, dígame
si lo que dice viene con fecha
de vencimiento paulatino.

Uno: La sombra, la idea
es redirigir la mirada
sin compromiso de compra.

Tres: Sin analgésico local.

Dos: Lo suyo es palique defenestrado.

Uno: Pero escuchando a la mano
de obra personalizada como al revés…

Tres: (sumándose) de un túnel
sin salida cuando llueve.

Dos: Hay que tomar en cuenta
el gustito que dan esas pastillas
parasitarias al que se lo permite.

Tres: Con ese sandwich ajeno
hemos venido a desayunar, la comida
más importante del siglo.

Uno: La contraseña robada.

Dos: Y la violencia diaria de cada día
con sus apóstoles y apóstrofes y mordidas
y toda esa garcha del fin de los tiempos.

Tres: Así alzo este vaso lleno de ruido…

Uno: (intercalándose) Y ginebra vacía.

Tres: …al hasta hoy, impredecible
tsunami de nuestra ventajosa bondad:
la de todos los aquí presentes
o representados, o mejor, todos
los que he querido y querré ser.
¡Salud!