Aniversario


Notábamos, ¿no?, ¿un permiso nuevo?
40 cascarrabias se eligieron.
Llovió, granizó, sopló fuerte el viento.
Era su cumpleaños, el de una amiga.
Todavía no habremos empezado
a confeccionar nada, casi vaciándonos,
casi acercándonos uno con otro
como caníbales caseros, firmes.
La lluvia entró por la ventana dura.
La ventana blanda seguirá inmune
hasta que los elegidos nos anuncien.
Los cumpleaños llegarán diariamente,
repartidos entre la población
hasta agotar existencias (o casi).