Hacértelo llegar

Fragmento de una carta

The poet finds poetry in what comes by accident — Charles Simic

No me interesa el cine. Como casi todo el mundo, veo películas y series de televisión, pero no me interesa hacerlas. De la misma manera, leo novelas de misterios o de aventuras, pero no me interesa escribirlas. Tampoco me interesa hacer video, ni cine experimental, ni eso que llaman videoarte o videopoema.

Me interesa el poema. Y con eso, me interesa averiguar cómo hacértelo llegar. Puedo escribirlo en un papel, enviártelo en una carta; puedo colgarlo en la red, en mi blog, y darle alguna difusión por las redes sociales; puedo recitarlo encima de un escenario, o decírtelo en voz baja al oído, o contártelo mientras caminamos por Buenos Aires; puedo grabar mi voz diciendo el poema. Puedo incluirlo en un libro. Puedo hacer una película. No importa. Lo que me importa es que llegue hasta ti. De cualquier manera.

Y así es como hace ya unos años empecé a hacer libros de cualquier manera, utilizando cualquier recurso a mi alcance. Y ahora empiezo a hacer películas, con cualquier recurso al que pueda echar mano. La perfección técnica me importa un carajo; lo que me importa es la perfección del poema, y que lo que tenga de poético llegue hasta ti.

Eso, nada más.