Un poco de claridad, espero


La muestra de la Biblioteca Popular Ambulante se inauguró el sábado. Muchos de los libros y hasta el gran carro de la BiPA se han visto ya en otras exposiciones, pero esta es la primera vez que están juntos todos los elementos y se puede ver cómo funcionan entre sí. Más de dos años de trabajo casi obsesivo tratando de crear una idea de Buenos Aires a través de su basura, de lo descartable, de los discursos que recorren las calles en busca de nuestra atención como parásitos en busca de huésped.

Esta oportunidad de ver todos los elementos de la BiPA desplegados aún no me ha permitido verlos funcionar entre sí. No he tenido tiempo. Y estoy tan acostumbrado a verlos que ya no los veo. Que otras personas sí los vieran, que para ellas fuese algo nuevo y distinto, me ayuda principalmente a entender que la cosa funciona, que tiene una potencia que va más allá de mí o de mis ideas. Me ayuda a borrarme como sujeto, desaparecer, y a ceder ese lugar de sujeto (y no de objeto) a la BiPA y los libros. Eso lo agradezco. Ahora yo ya no estoy ahí: está la BiPA con todo su ruido.

Alguien dijo que estos libros funcionan como poemas, algo que me borró ese extraño sentimiento de culpa que no sé si otros atraviesan, el de que lo que uno hace no quede lo suficientemente claro. En cualquier búsqueda artística, me parece, la claridad debe ser un valor fundamental. Si a partir de ella se da algún tipo de complejidad, entonces podemos empezar a hablar. No sé si la BiPA es compleja, pero creo que ha quedado clara.

Hay muchas personas a las que debo agradecer su ayuda durante el proceso de llevar estos trabajos al público. Aquí mencionaré sólo a cinco. Agustina Canosa ha sido infinitamente amable y paciente a la hora de soportar mis largas horas de trabajo y todas las dudas; las conversaciones con ella han sido y siguen siendo, más que potentes, potenciadoras. Leo Zambón ha estado ahí durante largas caminatas por la ciudad, conversaciones, y el montaje final, como amigo y como artista. Karina Carballo hizo el catálogo de la muestra como si se tratara de algo verdaderamente importante, y es que para mí lo es, y ella lo entendió a la primera. Fernando García Delgado no sólo me ofreció la Barraca Vorticista sino que ha estado presente, con su particular alegría, en todo el proceso final. Pep Izquierdo escribió desde Valencia un texto para el catálogo que creo que presenta la BiPA en su dimensión política y social de una manera que la ilumina. Lo que tienen en común estas personas, además de lo mucho que las quiero, es que nunca dejaron de tener fe en este proyecto, y eso me emociona. Gracias.

Otras personas que vinieron a la inauguración mostraron un, para mí sorprendente, entusiasmo. También a ellas les doy las gracias. Uno intenta hacer algo por los demás y siempre se siente salvado cuando esos demás lo celebran. Esta semana publicaré aquí una lista completa de agradecimientos que incluye a todas las personas e instituciones que han tenido algo que ver con la BiPA. Algo que quiero lograr con esa lista es mostrar cómo cualquier obra es siempre colectiva, siempre social, siempre el trabajo de una multiplicidad que multiplica.

La muestra se puede ver martes y jueves de 17 a 20 hrs (hasta el 26 de octubre) en la Barraca Vorticista, Estados Unidos 1614, CABA