Basura y reciclaje


Porque existe una industria del reciclaje, la basura se divide y se organiza por materiales: cartón, papel, vidrio, plástico, metales, etc.

¿Y si se organizara por colores? Es absurdo, claro, pero ¿y si lo que nos interesara reciclar fuera un color u otro, o varios colores, según las demandas del mercado? Esta semana, el rojo está mejor pagado que el azul, así que las personas que revisan las bolsas y los contenedores en la calle, o los vertederos, prestan más atención al rojo. Hay montañas de rojo, listas para ser pesadas y cargadas en camiones. Tres mil kilos de rojo recolectados en cuestión de dos días.

Y se llevarían a la industria del rojo. O a las industrias que fabricaran objetos rojos, o ideas del rojo, o tonos del rojo, o texturas del rojo. Una industria basada exclusivamente en el color.

O la basura se podría organizar por formas: todos los círculos van en estas bolsas, todos los rectángulos en estas otras (poniendo especial atención en los cuadrados), y los triángulos en las de más allá. Podría haber una industria del círculo, otra del triángulo, otra de óvalo, con todas las variantes bi- y tri-dimensionales que el mercado aguantara.

(La industria del romboedro, ¿sería demasiado especializada? ¿Pediría subsidios?)

Tarde o temprano se combinarían algunas de estas industrias. El triángulo rojo sería un gran éxito, mientras que el círculo amarillo no tanto. Cosas del mercado, de las modas, de las necesidades reales e inventadas, de la tecnología, de la publicidad—y de los sueños, los de los colores puros y de las formas ideales.