Un piano fantasma

Leo Zambón en Fundación Telefónica
con la colaboración de Hernán Hayet, Javier Areal Vélez y Roger Colom

Teclas y pilas
Lo que sigue son algunas de las anotaciones que tomé en mi cuaderno durante la destrucción y construcción del piano fantasma. En corchetes, aparecen notas posteriores, surgidas cuando migraba las notas del papel a la pantalla.
Vista aerea
El fin de la cultura burguesa. [Por cultura burguesa me refiero a la cultura de la clase media y media alta mercantil e industrial que huyó de sí misma en los años 1970 y 80 hacia el neoliberalismo de los 90, que terminó de destruirla; es una cultura que se autodestruyó, y nosotros somos sus herederos… o los que seguimos adelante después de ese particular Fin del Mundo.]
piano primer plano
Ya no sabemos tocar el piano, al menos con todas las implicaciones que tendría tocar el instrumento musical/social de la burguesía del 19. Santo y seña de las señoritas bien trabajadas y bien terminadas, y de las que querían serlo también [artesanía social; luego vendría la ingeniería social], el piano era lo que las hijas de buena familia debían aprender a tocar. El piano es un instrumento de percusión que armoniza. Como el sexo.
tocantes dos
Pero nosotros ya casi no sabemos lo que es un piano. Entendemos [como de lejos] que se trata de un instrumento musical [clientes de la pornografía por internet, ya tampoco sabemos qué puede llegar a ser el sexo], pero ¿cómo lo hacemos sonar? ¿Qué sonidos—probablemente ya a-musicales—podemos llegar a extraer de él? ¿Qué data mining podemos poner en práctica aquí, en este emplazamiento casi arqueológico? Digo “a-musicales” porque la música post-burguesa necesariamente será otra cosa [ya lo es], una post-música. [O una música post-occidental, para quienes prefieran la geopolítica de la expresión humana.] Y esta post-música resultará ser [para los nostálgicos del mundoperdido, Occidente y su burguesía autodestruida] algo siempre más tonto, menos diestro, menos erudito, menos culto [lo culto siendo siempre lo perteneciente a la Cultura, esa Cultura siendo siempre la burguesa].

[Una forma de pensar el fin de esa cultura es que ya no tiene sentido pensar la realidad en términos del individuo,al menos no como primera y principal referencia, sino en términos de conexiones, propagaciones, diseminaciones, autoorganizaciones: la información y sus movimientos y constelaciones.]
tocantes uno
¿Cómo, entonces, conectar nuestros cuerpos y cerebros a esta máquina? ¿Y cuando produzcamos algún sonido—y no sólo ruido—o incluso ruido—qué hacemos con él, con ella? Y el sonido que lleguemos a producir aquí, ¿será sólo información suelta, caótica, ruido, o será [“será” es “se irá” dicho muy rápido], nos irá, autoorganizando en algo más, en algún sentido?
multiples