Primer paseo de 2012


Este año, mi primer paseo fue breve, por mi barrio, o el barrio de al lado. Tengo tres barrios de al lado. Porque la intersección de la Avenida Entre Ríos por la Avenida Independencia marca la frontera entre tres barrios, uno por esquina en ese cruce: al sureste, Constitución, que es mi barrio; al suroeste, San Cristobal, barrio que en sus principios era tan bravo que los curas no duraban ni un mes; al noreste, Montserrat, barrio que fue de negros (honor que está pasando al mío, donde hay una buena colonia dominicana); y al noroeste, Balvanera, uno de los más populosos de la ciudad. Esta es una zona con mucha densidad de población y se nota. Hay cafés, muchos comercios, restaurantes, de todo. Hasta galerías de arte.

Mi paseo me llevo por los cuatro barrios. Salí de Constitución caminando hacia el norte, entre en Montserrat, deambué un rato por las calles entre Independencia y Alsina. Seguí al oeste por Alsina y luego al sur por Matheu hasta San Juan y por San Juan hasta Santiago del Estero y de ahí vuelta a casa.

En realidad este fue un tour de cafés cerrados. Lógico que estuvieran cerrados, siendo primero de enero, día clásico de resaca. Yo tenía una ligera resaca: de la mezcla de vinos de la noche anterior (y un par de aperitivos en forma de gin tonic). Pero ni siquiera me dolía la cabeza. Así que conforme me iba acordando de un café que pudiera resultar apetecible, seguía caminando. Mi búsqueda, sin embargo, no dio resultado. Cuando me di cuenta de la hora, casi la una, decidí volver a casa y almorzar.