Elecciones


Este año viene con elecciones. Es como decir que con la compra de un cuarto de queso tienes un set de palillos de regalo. Palillos de madera. De los normales.

Aún así, hace ilusión ver todas esas construcciones lingüísticas colgadas por la calle. Y tanta foto hipercorregida electrónicamente. Lo bueno de las elecciones es que, durante el tiempo en que los carteles están por todas partes, podemos ver y reconocer lo que en realidad queremos:

Más vigilancia/menos libertad (yo soy una persona normal, una buena persona, y no hago nada malo, ni tengo que andar en lugares donde no me llaman, así que si hay más cámaras, mejor)


Chovinismo (nosotros, y más nosotros y nuestro lugar y lo nuestro, porque nosotros y nosotros, nada más que nosotrossssss… y otras expresiones del Ego gilipollas)