El graffitódromo



Hace algún tiempo, sin querer, sin darse cuenta, al Ayuntamiento de Valencia le dio por crear un graffitódromo en el casco antiguo de la ciudad. Al parecer, a alguien le molestaban las pintadas en los muros que cierran los terrenos baldíos que, en cambio, están perfectamente abiertos a la especulación inmobiliaria. Lo que hicieron fue enviar operarios municipales a pintar las paredes de gris.

Inmediatamente, los graffiteros volvieron y las cubrieron de nuevo con sus colores y sus figuras y sus firmas, algunas gigantescas. De nuevo las paredes fueron grises, y de nuevo volvieron los graffiteros, de manera que el Ayuntamiento terminó ayudando, sin saberlo, a la cultura popular. Que pinten las paredes de gris invita nuevas pintadas— y esto, para los aficionados como yo, resulta perfecto: significa una constante renovación de la pintura-para-todos que es el graffiti.

Italo Calvino, en su ensayo “La ciudad escrita: epígrafes y graffiti“ (en Colección de arena), dice que los graffitis invaden el espacio privado del transeúnte. Pero es difícil creer en la privacidad de ese espacio. El transeúnte atraviesa un espacio público y eso conlleva, necesariamente, ciertos riesgos; entre ellos que su mente, eso que Calvino dice que es un epsacio privado, se vea invadida por los innumerables mensajes (escritos o en imágenes) que abarrotan las calles.

A veces no resulta fácil alegar que las calles no son privadas; hay asociaciones de vecinos que así lo creen, el Estado opina que son suyas y las empresas se dedican a comprar y vender espacio para sus anuncios.

Pero si entendemos la sociedad como red, y las ciudades como sistemas complejos, la argumentación del espacio público como realmente público tiene más fuerza. A partir de ahí, si admitimos que la sociedad funciona en red, ¿qué hace el transeúnte quejándose porque fluye demasiada información? ¿No es eso lo mismo que quejarse porque fluye información? ¿No eso una forma de decir que, como la información siempre va acompañada de ruido, es mejor que no fluya una para que tampoco haya lo otro?