Sloterdijk, ¿el único?


Hace unos días, dentro de una conversación sin fin, le envié el texto que sigue a mi gran amigo Pep Izquierdo. El estilo es un tanto telegráfico, ya que hay muchas cosas que damos por sentadas en esta charla de años, pero aún así me pareció que valía la pena hacer pública una opinión privada, todo sea en aras del entendimiento entre culturas. Eso sí, la ironía está por algo.
El catalista del argumento es Esferas, la obra magna del filósofo alemán, Peter Sloterdijk.

Sólo un alemán tendría los cojones y la necesidad de construir una teoría de todo. Los demás nos quedamos cortos. Enumero: Los franceses, que nunca tuvieron un buen imperio, desde que lo perdieron, desde que perdieron la Segunda Guerra Mundial, se han dedicado a la pequeña teoría, a la explicación negativa, (y excepto Deleuze) a la destrucción: auténtico resentimiento: la maté porque era mía. Los anglosajones, con el imperio transferido de Inglaterra a EEUU, han resultado incapaces de la inclusión, siempre regidos por el prejuicio fundador de su cultura isleña, la exclusión (¿no ha sido cultura de islote el futbolismo, nosotros contra ellos, de Bush?), han erigido una filosofía técnica, basada en el pragmatismo tecnológico, siempre tan corto de miras, siempre tan capaz de explicar lo que nos acaba de ocurrir, pero no lo que somos. Los italianos no tienen más remedio que someter todo pensamiento a la belleza o a su contraparte, la risa. Creo que nosotros ya establecimos con bastante claridad que la belleza se apunta a lo sublime igual que la risa se apunta a lo ridículo: la Internacional Melancólica existió para caminar la cuerda floja entre lo sublime y lo ridículo. Los españoles—y en América la verdadera todos somos españoles (menos los portugueses) (y algunos, pocos, grupos indígenas)—siempre estamos ocupados, preocupados, por la verosimilitud y sus pequeñeces (v. todo lo que hemos escrito de Cervantes a hoy), como para poder desarrollar una teoría del todo. Me quedan los extremos de Occidente, o Europa. Los portugueses siempre han sido pocos, pequeños, por eso no les quedó otra que construir un mundo aparte. Así lograron el universo Brasil. No se les puede pedir más porque han hecho más que la mayoría. Del otro lado están los rusos. Lo suyo es la crueldad y el ajedrez. Una mente cruel y ajedrecística no puede crear una teoría del todo porque su todo ya está, y mide 8 por 8. Me faltaba Grecia. Fue la que empezó todo esto y lleva siglos sufriendo las consecuencias. A ver si terminan de rebelarse. Lo que queda de Europa depende de Alemania. El Imperio es germano igual que el Euro no es más que el Marco por otro nombre. Sloterdijk es un alemán de apellido holandés; en otras palabras, un idealista con el pragmatismo de un comerciante. Eso lo hace legible. Habrá que leerlo, entonces.

4 Comentarios para Sloterdijk, ¿el único?

  1. eduardo escribió:

    Roger, estás comiendo mucha carne argentina, que, como bien sabes, tiene complicaciones con el colesterol malo. Sí, claro, los únicos que pueden pensar en Europa, desde hace varios siglos, pareciera ser que son lo alemanes. Eso, yo creo, por algunos apellidos que no suenan ni a tulipán ni a queso. Tengo un amigo que dice que todo ya lo pensó Aristóteles y de ahí en más, lo que hacen los filósofos son anotaciones a pie de página. Habría que probar con el bife de lomo de 250 gramos, lo mejor que los argentinos seguímos teniendo, glaceado con higos y un buen malbec, para evitar el efecto del los triglecélidos malos. No sé, me parece. Más allá de que pareciera de lo mejor tener el estómago medio vacío, sólo medio, para que el cuarto de cerebro que opera lo hago lo más despejado posible.

  2. EL AXEL escribió:

    Wow. Impresionante tanto el original como el comentario….y yo sin darme cuenta, con una vida tan simple como la de un “parkero”, asistiendo a “barras” para encontrar alguna chica y tomar con ella algunos “afloja carnes”….

  3. Juan Jose escribió:

    No podía creer en lo del peso del alma, pero si esta pesa, pesa más el karma en el entendimiento. Asi que unos gramos de reflexión puestos aca y allá pueden generar cambios de actitud. Sigue siendo válida La Internacional Melancólica y ojala en giras permanentes.

  4. Roger escribió:

    Sí, echo de menos la brutalidad crítica y teatral de la IM. Un día volverá, eso lo tengo claro, más salvaje y rompebolas que nunca.