Pequeña polisemia


Encuentro un gran placer en ir encontrando por las calles muestras de lenguaje poético, que se dan por error, o porque los sentidos se abren y multiplican sin control, o porque alguien se ha puesto a escribir poesía en las paredes. En este caso es evidente que alguna persona cercana ha muerto y el comerciante siente la necesidad de cerrar el establecimiento para ir al funeral. ¿Pero y si la razón del cierre es otra? Podría tratarse de un duelo a muerte, a espada o pistola, según escogiera el agraviado. Entonces el comerciante habría cerrado para velar sus armas, para prepararse para una lucha en defensa de su honor, o el de alguien a quien ha decidido representar. Sería un viaje en el tiempo si fuera así, porque como todo el mundo sabe, son muchas las maneras de viajar en el tiempo. Una de ellas es a través del lenguaje.