26/11/08
Escritura entre melancólicos
Creo que he logrado acumular ya un par de lectores en este blog. Tati Mancebo me envía un mail diciendo que el último poema le ha gustado; como tengo confianza con ella, le cuento que tengo dos versiones y que la que está colgada quedó así porque se me jodió el dsco duro del mac y lo tengo el taller. No me gusta escribir en los locutorios, y llevarme un ordenador prestado a un bar con wi-fi, aunque lo hago, tampoco me da para escribir o pensar: me ocupo del correo, de lo principal. Como estoy a disgusto no puedo pensar. Son manías, lo sé, pero ¿qué escritor no está cargado de manías? ¿O es sólo falta de voluntad?
Luego anoche me encuentro con Bruno Dubner, mi otro lector, en la inauguración de los últimos trabajos de Karina Peisajovich, y me reclama que desde el 18 de noviembre no he colgado nada distinto en este blog. Me incomoda esto, pero no porque me moleste lo que dice Bruno, sino porque tiene razón. Tengo que escribir más.
Susan Sontag dice en su ensayo sobre Walter Benjamin que los melancólicos, los nacidos bajo el signo de Saturno, siempre estamos diciendo, prometiendo, que escribiremos más, que trabajaremos más. Siempre estamos enfrascados en la batalla de la voluntad. Sontag siguiendo a Benjamin: “Pensar, escribir son en última instancia cuestiones de vigor. El ser melancólico, que siente que le hace falta voluntad, acaso tenga la sensación de que necesita todas las energías destructivas que pueda reunir.”
Y sigue:
El suicidio es comprendido como una respuesta de la voluntad heroica a la derrota de la voluntad. La única manera de evitar el suicidio, sugiere Benjamín, consiste en estar más allá del heroísmo, más allá de los esfuerzos de la voluntad. El carácter destructivo no puede sentirse atrapado porque “ve caminos por doquier”. Comprometido alegremente a reducir lo que existe a escombros, “se coloca en las encrucijadas.”
A las encrucijadas, yo más bien las he llamado siempre fronteras. Soy de frontera, entre Estados Unidos y México, he vivido en los últimos años en las fronteras entre el gallego-portugués y el español, entre el catalán y el español, y ahora, para colmo, vivo en la frontera entre los barrios de Almagro y Caballito, en Buenos Aires. Las encrucijadas, las fronteras, los caminos por doquier: ¿no alude a ellos el nombre de este blog?
Lo del carácter destructivo yo siempre lo llamé “herencia del punk”, movida en la que, no por nada, pasé la juventud. Uno de mis primeros poemas publicados (no pienso reproducirlo, ni siquiera buscarlo) tenía que ver con provocar un incendio y echar todo lo que hubiera en la casa por la ventana, más para ayudar a destruirlo que para salvarlo. Inexplicablemente, me dieron un premio por esto.
En cuanto a lo del suicidio, no se preocupen, estoy demasiado ocupado evitando la escritura. Además, tengo que ir a buscar el ordenador al taller, a ver si recuperándolo pongo manos a obra.
Por cierto, la ironía es otra característica del ser melancólico.
Archivado en: Diario-de-la-vida-diaria

nov 27, 05:46
Querido Roger, Un placer volver a leer Paseante.
Después de casi 10 días sin nuevos posteos!!!
En relación a lo que decís del suicidio, una frase de Nietzche: “El suicidio, ese dulce pensamiento que nos ha hecho sobrellevar más de una noche difícil”.
Un abrazo grande de un lector
nov 27, 18:45
Hola Bruno
Gracias por seguir paseando por aquí. Debo varios artículos y alguna sorpresa, lo sé. Sigo en esas.
Un abrazo
rc
nov 27, 22:12
Viajero: has llegado a la región más transparente del aire…
En la era de los descubrimientos, aparecen los libros llenos de noticias extraordinarias y amenas narraciones extraordinarias, Alfonso Reyes, en Visión de Anáhuac.
nov 28, 15:09
Los melancólicos añoramos lo que no llegamos a tener, por no haberlo hecho en el tiempo adecuado, incluso aquella vez que decidimos suicidarnos, o aquella otra vez que nos cortamos la coleta enterrando algo que no llegó a ser ni sombra de lo que pensamos. Lo único cierto fue que nos divertimos. GRACIAS
nov 28, 17:12
¡Voro!
(Los lectores de PEX deben saber que Voro Cerdán es, o fue, uno de los más grandes internacional-melancólicos que poblaron los escenarios de la risa justiciera.)
¿Y si fuera posible armar una actuación de reencuentro y venganza el año que viene?
Un abrazo
rc
nov 29, 15:55
Saludos Gran Voro!
Sí, lo que no llegamos a tener y sobretodo lo que no fue ni sombra de lo pensado o imaginado pero fue enterrado, sigue formando parte de nuestro universo melancólico. Y comparto tu certeza sobre la diversión.
Roger, a la posibilidad de reencuentro, y sobretodo de venganza ¡ME APUNTO, SIEMPRE!!
nov 30, 17:43
¡Claro que estás apuntada, Gemma! Sólo faltaría…
dic 3, 20:09
Ya diras las fechas para ir a BBAA (joder Buenos Aires escrito con siglas parece una entidad financiera con falta de liquidez)
dic 3, 20:26
No será una entidad financiera, pero liquidez si que le falta. Lo de siempre.
Salú