Cárcel del consumo en Montevideo


El Shopping Punta Carretas es una cárcel reciclada. Se mantiene la entrada principal, parte del edificio y el muro; lo demás es arquitectura de centro comercial, idéntica en todo el mundo. En lo que hubiera sido la caseta de los guardias hay un McDonald’s.

Algunas personas se quejan porque el centro comercial, lleno de alegrías artificiales, convencionales y forzosas tiende a borrar la memoria de lo que aquí ocurrió en tiempos de la dictadura militar. A esta cárcel traían a los presos políticos.
Por otro lado, la preservación de algunos elementos del antiguo edificio, en lugar de su total erradicación, mantiene esa memoria viva, aunque no exista placa alguna que mencione la antigua función del sitio.
David de Ugarte, con quien estoy viajando, dice que ha pasado de un tipo de cárcel a otro. Interpreto: de ser una cárcel política, se ha convertido en una cárcel del consumo.
Es un espacio que se adapta a las obligatoriedades del momento.

2 Comentarios para Cárcel del consumo en Montevideo

  1. PEP escribió:

    ¿Mcdonald’s habita en la caseta de los guardias? No deja de sorprender a mi abotargada sensibilidad europea la capacidad americana para darle una nueva vuelta de tuerca a lo obvio, y que el tornillo resista sin partirse. Aquí, en las cárceles en desuso, en lugar de comercio metemos burocracia, y no me cabe duda que en la caseta del guardia habrá un banco donde pagar las tasas y las multas: un recordatorio excesivamente prosaico de su origen represivo. Prefiero el poético Mcdonald’s.

  2. Roger escribió:

    Sí, es poético y es cómico en el sentido de que lo cómico de verdad suele ser poético. (Y claro, lo verdaderamente poético no puede dejar fuera el humor.)