02/03/08
Semana movida
Esta semana pasé varios días sin escribir. Un exceso de energía. Tuve que hacer un par de cosas que no quería hacer, trámites, etc., y eso, extrañamente me puso el nivel de energía por las nubes. Cuando me pasa algo así me echo a la calle, a caminar, a gastar ese exceso. No puedo quedarme sentado escribiendo. O para ser más exacto, no puedo quedarme sentado mucho rato, así que las ideas, que no dejan de fluir, las voy apuntando en la libreta como salen, sin reflexión, sin trabajo en la sintaxis… en bruto.
Mis notas apresuradas iban sobre Jorge Fantoni, un dibujante a quien conocí hace unos días; sobre edificios y calles que recorrí. También escribí a la carrera los borradores de 3-4 estrofas del poema en el que estoy metido últimamente, pero no las he vuelto a mirar y no sé si valen.
Una cosa que descubrí durante estos largos paseos de desgaste fue que ya empiezo a reconocer los estilos de los arquitectos Art Nouveau de Buenos Aires. En este sentido, mi próxima meta es meterme a explorar el racionalismo, tanto por el lado socialista como por el fascista. Los arquitectos socialistas tuvieron muy buenas ideas acerca de la construcción de viviendas para los trabajadores. Y los edificios que quedan superan por mucho en calidad a la mayor parte de lo que se ha construido en los últimos 30 años. Los fascistas, en cambio, construían edificios enormes y pesados, muchos para el Estado, y son menos interesantes… aunque también hay que entender cómo se proyectaban (y siguen proyectando) simbólicamente sobre la ciudad.
También empecé a tomar algunas notas para un post que quiero poner aquí sobre el cruce entre comercio y cultura. Pero lejos de la tontería purista que quiere mantener ambas actividades en compartimientos estancos de la vida en sociedad. No me interesa escribirlo como polémica, pero estoy seguro de que a más de uno le molestará.
Espero estar más calmado esta semana y pasar más tiempo ante el ordenador. Lo malo, y lo bueno, es que tengo varias reuniones ya agendadas. También espero tener más tiempo para leer. Por lo pronto, hago una lista rápida de los autores a los que estoy leyendo: Juan Filloy, Michel Onfray, Julio Cortázar, Walter Benjamin, John Ashbery, Charles Baudelaire y Octavio Paz.
Archivado en: Diario-de-la-vida-diaria

mar 3, 17:23
Para arquitectura fascista, la soviética. Con la salvedad de que los edificios para los trabajadores los construían de baja calidad y sin concesiones a la estética, sin embargo las construcciones de edificios oficiales adoptaron en los años veinte las fórmulas del modernismo para abandonarlo con la desaparición de Lenin y crear un estilo robusto, grandilocuente y espantoso. En Moscú también hay rascacielos, y esperas en cualquier momento ver escalar por alguno de ellos a King Kong intentando atrapar a manotazos el capitalismo que tanto han añorado.