Los días


Grande prolixidade do navio
Que existe só para nunca chegar ao porto.
Fernando Pessoa

Hoy tampoco tocamos puerto.
Así llevamos cuarenta noches y hace diez
una lancha llena de luz trajo víveres
cartas marinas sin sus latitudes
y música para otro sueño.

Ayer, un hombre corría por la cubierta
gritando que no hallaba el sobre de su esperanza.
El resto nos pusimos a desmanchar el aburrimiento.
Porque hasta el vino que nos dan sabe a eso:
a niebla de noche
a dibujo tembloroso del horizonte
a prisa para llegar tarde, o no llegar.
Sabe a las horas que se encharcan
y se convierten en días de lluvia, de mar
sin que alcancemos a reconocer el nuestro—
una gota de agua en el agua.